Autogooooooooool. Si. Pero como continuo de buenas por haber salido de vacaciones hoy, no me importa un poco de humor propio.
Aprovechando las circunstancias que se me presentaron, me fui al cine con Lili y con la Sofi. Al acompañarnos esta última, teníamos que ver una película infantil, y como vimos la Era de Hielo 3 el domingo pasado, en el preestreno, solo quedaba una opción: Una Noche en el Museo 2. Doblada. Ni pedo, estabamos ya en el cine, y con ánimo de divertirnos. Y gracias a este momento de diversión -que no fue proporcionado por la película, sino por la convivencia familiar-, resurgió en mí el impetu por quejarme de todo lo que me molesta, y es precisamente un tema que traigo atravesado desde hace varios años podría decirse: el doblaje de las películas. Aquí vamos.
Los buenos doblajes
De entrada, cuando discuto con mis amigos y conocidos la situación del doblaje, en varios casos parece flotar en el aire la idea de que soy malinchista, y que nomás me gustan las películas en inglés. 'Los niños no le entienden al inglés, y no leen los letreritos', me comentaba una vez una compañera del trabajo. Lo se, y no soy de los que tienen la actitud mamona que dicen 'pues los niños deberían aprender inglés en la escuela' (y si no, que el Partido Verde les pague las clases particulares). No va por ahí. Creo que todos los que hablamos español tenemos el derecho de recibir productos de CALIDAD en nuestro idioma. Pero es que ahí esta el detalle. Hablemos un poco de calidad.
Lo primero que me viene en mente, son los doblajes originales de muchas películas de Disney: es un verdadero placer oír a TinTán haciendola de Baloo en el Libro de la Selva, o de O'Malley en los Aristogatos; La Cenicienta, la Bella Durmiente, Pinocho (aunque el doblaje no sea mexicano, es bastante bueno), Dumbo... en fin, la lista es larga. A mi gusto, queda en Aladin, donde el doblaje es muy bueno, pero a partir de ahí, comenzaron a meter 'estrellas' en los doblajes, lo que rápidamente les puso en toda la madre. Pero antes de eso, terminemos de hablar de lo bueno. En todas esta películas, los personajes tienen personalidades bien definidas por su voz: villanos con voces graves, expresión despota y bien modulada, que sabe darle el toque malvado a una frase; héroes con toda la ñoñez que puede esperarse en ellos, y el resto de los personajes, en su mayoría, cada uno con un estilo y un toque que les da cuerpo, presencia. Aunque en muchos se puede reconocer claramente la voz de una película a otra, siempre le dan una personalidad muy clara, el uso del lenguaje apropiado, la intención, etc.
Aclaro que no solamente pienso que los clásicos son buenos. Hay ejemplos más contemporaneos muy buenos, como la mayoría de los doblajes de Pixar (siempre y cuando sean neutros, ahorita también hablaré de eso). Hay muchas series de televisión cuyos doblajes son -o fueron- excelentes. El mejor y peor caso, Los Simpson. En sus primeras versiones, los doblajes eran excelentes, cada uno de ellos tenía sus particularidades, y los hacían maravillosos. En sus últimas versiones, previas aún a la salida de las voces originales, perdieron el encanto: se volvieron trillados, Homero y Bart simplemente repetían frases insulsas una y otra vez, con un mismo tonito baboso que les fueron ensartando a los personajes, hasta llegar a boberas como el Anda la Osa!, donde lo único que contaba ya era la frase idiota que decían, y dejaban de lado al personaje. Y ya cuando cambiaron las voces, terminaron de partirles la madre, porque solo se quedaron con la cuestión de las frasesitas, y los personajes se volvieron completamente acartonados. Ah, y además les da por cantar en cada episodio. Pinche tortura.
Pero retomando la película de Aladin, mi personaje favorito por mucho es el Genio. El actor de doblaje es el maestro Ruben Trujillo Trujo, quién precisamente en un podcast expresa mucho mejor que yo las cuestiones del doblaje. También esta su hermano Victor (Trujillo también, Brozo). De este último, tenemos personajes únicos como Leon-O, de los Thundercats, o más recientes, Sully de Monsters, Inc., o Mr. Increíble, de Los Increibles, por mencionar algunos. Hay muchos otros muy buenos, como Fernanda Tapia, o Martín Hernández, o tantos y tantos más cuyos nombres no se, porque no soy experto en locución, pero como consumidor, reconozco lo que a mi gusto les da calidad: son actores de doblaje, no dobladores. Le dan intención a su trabajo. Saben utilizar el lenguaje, y aunque su voz se reconoce fácilmente, se funde perfectamente con los personajes, al darles cuerpo y presencia.
Lo malo en los doblajes
Para darle en la madre a los doblajes, para empezar, las muchas voces que hacen este trabajo sin ser profesionales. Me refiero principalmente a las 'estrellas invitadas': personajes con cierta fama en el momento, que no son actores de doblaje, son más bien artistillas, cantantes, actores y actrices, que en lugar de darle una personalidad al personaje, le dan la personalidad de la estrellita que lo esta doblando, por ejemplo, Burro, en Shreck. Ahí, no estamos viendo al personaje de un burro parlante, estamos viendo a un burro en pantalla rebuznando las burradas de Eugenio Derbez: las frases de su Lonje Moco, y las expresiones que el usa en sus propios sketches. Si, esta bien, a muchos les gusta. Pero ya le dio en la madre al personaje; es Eugenio Derbez, y no el Burro. Ponganlo a doblar a un Almirante de una Flota Espacial, o a un gladiador romano, y seguro hace lo mismo. Ya no hay personaje, solo interprete. Y como ese caso, el resto son peores. Solo buscan poner un nombre en una cartelera, para hacer que la película llame la atención. Aunado a eso, hay un chingo de voces que son acartonadas. Que leen sus líneas sin ganas, sin actuación, y que hacen de cientos de personajes de películas -animadas o con actores-, seres sin chiste y aburridos. Yo entiendo que es su chamba, y que además muy mal pagada, pero no por eso tienen que hacer los doblajes como si fueran obreros de una maquiladora...
La adaptación
Aparte, la otra cuestión que me hace dar vueltas y vueltas a mi estómago, en un perfecto nudo giordano, es la cuestión de la adaptación.
Receta para adaptar una película al español (mexicano):
Aprovechando las circunstancias que se me presentaron, me fui al cine con Lili y con la Sofi. Al acompañarnos esta última, teníamos que ver una película infantil, y como vimos la Era de Hielo 3 el domingo pasado, en el preestreno, solo quedaba una opción: Una Noche en el Museo 2. Doblada. Ni pedo, estabamos ya en el cine, y con ánimo de divertirnos. Y gracias a este momento de diversión -que no fue proporcionado por la película, sino por la convivencia familiar-, resurgió en mí el impetu por quejarme de todo lo que me molesta, y es precisamente un tema que traigo atravesado desde hace varios años podría decirse: el doblaje de las películas. Aquí vamos.
Los buenos doblajes
De entrada, cuando discuto con mis amigos y conocidos la situación del doblaje, en varios casos parece flotar en el aire la idea de que soy malinchista, y que nomás me gustan las películas en inglés. 'Los niños no le entienden al inglés, y no leen los letreritos', me comentaba una vez una compañera del trabajo. Lo se, y no soy de los que tienen la actitud mamona que dicen 'pues los niños deberían aprender inglés en la escuela' (y si no, que el Partido Verde les pague las clases particulares). No va por ahí. Creo que todos los que hablamos español tenemos el derecho de recibir productos de CALIDAD en nuestro idioma. Pero es que ahí esta el detalle. Hablemos un poco de calidad.
Lo primero que me viene en mente, son los doblajes originales de muchas películas de Disney: es un verdadero placer oír a TinTán haciendola de Baloo en el Libro de la Selva, o de O'Malley en los Aristogatos; La Cenicienta, la Bella Durmiente, Pinocho (aunque el doblaje no sea mexicano, es bastante bueno), Dumbo... en fin, la lista es larga. A mi gusto, queda en Aladin, donde el doblaje es muy bueno, pero a partir de ahí, comenzaron a meter 'estrellas' en los doblajes, lo que rápidamente les puso en toda la madre. Pero antes de eso, terminemos de hablar de lo bueno. En todas esta películas, los personajes tienen personalidades bien definidas por su voz: villanos con voces graves, expresión despota y bien modulada, que sabe darle el toque malvado a una frase; héroes con toda la ñoñez que puede esperarse en ellos, y el resto de los personajes, en su mayoría, cada uno con un estilo y un toque que les da cuerpo, presencia. Aunque en muchos se puede reconocer claramente la voz de una película a otra, siempre le dan una personalidad muy clara, el uso del lenguaje apropiado, la intención, etc.
Aclaro que no solamente pienso que los clásicos son buenos. Hay ejemplos más contemporaneos muy buenos, como la mayoría de los doblajes de Pixar (siempre y cuando sean neutros, ahorita también hablaré de eso). Hay muchas series de televisión cuyos doblajes son -o fueron- excelentes. El mejor y peor caso, Los Simpson. En sus primeras versiones, los doblajes eran excelentes, cada uno de ellos tenía sus particularidades, y los hacían maravillosos. En sus últimas versiones, previas aún a la salida de las voces originales, perdieron el encanto: se volvieron trillados, Homero y Bart simplemente repetían frases insulsas una y otra vez, con un mismo tonito baboso que les fueron ensartando a los personajes, hasta llegar a boberas como el Anda la Osa!, donde lo único que contaba ya era la frase idiota que decían, y dejaban de lado al personaje. Y ya cuando cambiaron las voces, terminaron de partirles la madre, porque solo se quedaron con la cuestión de las frasesitas, y los personajes se volvieron completamente acartonados. Ah, y además les da por cantar en cada episodio. Pinche tortura.
Pero retomando la película de Aladin, mi personaje favorito por mucho es el Genio. El actor de doblaje es el maestro Ruben Trujillo Trujo, quién precisamente en un podcast expresa mucho mejor que yo las cuestiones del doblaje. También esta su hermano Victor (Trujillo también, Brozo). De este último, tenemos personajes únicos como Leon-O, de los Thundercats, o más recientes, Sully de Monsters, Inc., o Mr. Increíble, de Los Increibles, por mencionar algunos. Hay muchos otros muy buenos, como Fernanda Tapia, o Martín Hernández, o tantos y tantos más cuyos nombres no se, porque no soy experto en locución, pero como consumidor, reconozco lo que a mi gusto les da calidad: son actores de doblaje, no dobladores. Le dan intención a su trabajo. Saben utilizar el lenguaje, y aunque su voz se reconoce fácilmente, se funde perfectamente con los personajes, al darles cuerpo y presencia.
Lo malo en los doblajes
Para darle en la madre a los doblajes, para empezar, las muchas voces que hacen este trabajo sin ser profesionales. Me refiero principalmente a las 'estrellas invitadas': personajes con cierta fama en el momento, que no son actores de doblaje, son más bien artistillas, cantantes, actores y actrices, que en lugar de darle una personalidad al personaje, le dan la personalidad de la estrellita que lo esta doblando, por ejemplo, Burro, en Shreck. Ahí, no estamos viendo al personaje de un burro parlante, estamos viendo a un burro en pantalla rebuznando las burradas de Eugenio Derbez: las frases de su Lonje Moco, y las expresiones que el usa en sus propios sketches. Si, esta bien, a muchos les gusta. Pero ya le dio en la madre al personaje; es Eugenio Derbez, y no el Burro. Ponganlo a doblar a un Almirante de una Flota Espacial, o a un gladiador romano, y seguro hace lo mismo. Ya no hay personaje, solo interprete. Y como ese caso, el resto son peores. Solo buscan poner un nombre en una cartelera, para hacer que la película llame la atención. Aunado a eso, hay un chingo de voces que son acartonadas. Que leen sus líneas sin ganas, sin actuación, y que hacen de cientos de personajes de películas -animadas o con actores-, seres sin chiste y aburridos. Yo entiendo que es su chamba, y que además muy mal pagada, pero no por eso tienen que hacer los doblajes como si fueran obreros de una maquiladora...
La adaptación
Aparte, la otra cuestión que me hace dar vueltas y vueltas a mi estómago, en un perfecto nudo giordano, es la cuestión de la adaptación.
Receta para adaptar una película al español (mexicano):
- Consiguete una traducción sencilla. Si sabes un poquito de inglés, con eso basta. No te preocupes por conocer un poco del contexto de la película, o por lo menos del genero que representa, o ya por lo menos de un poco de cultura general. Nomas con que medio quede en español basta. La solución la trae el punto dos y tres.
- Invita a un famosillo o famosilla (políticamente correcto, claro). No importa que no tenga dos dedos de cerebro, o que solo tenga una frase que lo haga famoso. Con que la raza lo reconozca, basta.
- Retoma la traducción que preparaste en el punto 1. Entre cada frase, inserta por lo menos un chido, chafa o chale.
- Haz un masacote con todo, y listo!
Neto. Así son las traducciones hoy en día. Y eso es lo que más les parte la madre, creo yo, porque inclusive películas con buenos actores de doblaje, como los que ya mencione, pueden volverse inaudibles con una mala adaptación. Por ejemplo, los Increibles. En el DVD trae la opción en los idiomas, de Español Mexicano, Español Argentino, y Español Neutro. Ah chinga, ¿Neutro? Ese lugar no lo conozco, pero gracias a Dios que existe, porque la versión en Mexicano esta hecha con la receta ya mencionada, y la Argentina, ni por aburrimiento me animo a escucharla.
¿Cual es el problema con esto? En las adaptaciones de antes, los personajes hablaban con terminos que en algunos casos suenan rebuscados, pero que en realidad, es simplemente español bien hablado. Nomas hace falta escuchar tantito, y conocer el idioma un poco. Pero ahí esta el detalle: a la gente no le gusta pensar. No van al cine, o rentan, o piratean un DVD para aprender español, para eso esta la escuela ¿no? Claro, los medios, que son más educadores que las escuelas, en lugar de hacer pensar un poquito a la gente, mejor le bajan la barrita, para que no se esfuerzen. ¿Para que hacer que un monigote en una caricatura infantil use juegos de palabras ingeniosos -como los de Cri Cri-, que pueden remotamente echarle a andar la ardilla a los chamacos, cuando es más fácil utilizar muletillas, chales y chidos, o frases de algún programa de Televisa que este de moda?
Ese es el pedo, mis queridos hobbits. No me opongo a que existan películas dobladas, sobre todo para niños. Pero ¿porque carajos no nos dan productos de calidad? Precisamente, por querer todo digerido, y no intentar hacer un poco de esfuerzo, es que tenemos políticos que en lugar de hacer política, mejor nos dan soluciones baratas a todo. Piensenle, por ahí empiezan las cosas.
P. D. Ya los mencioné, pero quiero dar crédito al maestrisimo Trujo, en cuyos podcast he formado parte de mis opiniones, en cuestión de doblaje. Pueden oir su trabajo en Dixo, o lo que viene haciendo por su cuenta. Es un verdadero chingon, y muy divertido. También esta la única Fernanda Tapia, cuyos podcasts también estan en Dixo. Ella habla poco de doblaje, pero un chingo de todo lo demas. Y también a mi tío La Barby, profesional del microfono y que también ha hecho doblaje, y con algunas de las experiencias que me ha relatado, he ido enriqueciendo mi criterio. El no hace podcast, pero tiene un blog aqui. No escribe de doblaje, pero escribe un monton de cosas, algunas incluso interesantes.
¿Cual es el problema con esto? En las adaptaciones de antes, los personajes hablaban con terminos que en algunos casos suenan rebuscados, pero que en realidad, es simplemente español bien hablado. Nomas hace falta escuchar tantito, y conocer el idioma un poco. Pero ahí esta el detalle: a la gente no le gusta pensar. No van al cine, o rentan, o piratean un DVD para aprender español, para eso esta la escuela ¿no? Claro, los medios, que son más educadores que las escuelas, en lugar de hacer pensar un poquito a la gente, mejor le bajan la barrita, para que no se esfuerzen. ¿Para que hacer que un monigote en una caricatura infantil use juegos de palabras ingeniosos -como los de Cri Cri-, que pueden remotamente echarle a andar la ardilla a los chamacos, cuando es más fácil utilizar muletillas, chales y chidos, o frases de algún programa de Televisa que este de moda?
Ese es el pedo, mis queridos hobbits. No me opongo a que existan películas dobladas, sobre todo para niños. Pero ¿porque carajos no nos dan productos de calidad? Precisamente, por querer todo digerido, y no intentar hacer un poco de esfuerzo, es que tenemos políticos que en lugar de hacer política, mejor nos dan soluciones baratas a todo. Piensenle, por ahí empiezan las cosas.
P. D. Ya los mencioné, pero quiero dar crédito al maestrisimo Trujo, en cuyos podcast he formado parte de mis opiniones, en cuestión de doblaje. Pueden oir su trabajo en Dixo, o lo que viene haciendo por su cuenta. Es un verdadero chingon, y muy divertido. También esta la única Fernanda Tapia, cuyos podcasts también estan en Dixo. Ella habla poco de doblaje, pero un chingo de todo lo demas. Y también a mi tío La Barby, profesional del microfono y que también ha hecho doblaje, y con algunas de las experiencias que me ha relatado, he ido enriqueciendo mi criterio. El no hace podcast, pero tiene un blog aqui. No escribe de doblaje, pero escribe un monton de cosas, algunas incluso interesantes.

Un nombre que no se debe olvidar:
ResponderEliminarJULIO LUCENA
Si no saben quien es... Nunca vieron Don Gato!
y Jorge Arvizu
ResponderEliminarCon incontables doblajes desde Pedro Picapiedra, tío Lucas,Benito, Cucho, super agente 86 hasta muchas películas famosas (Padrino, si no me equivoco)
ResponderEliminaryo me quedo con Mario Castañeda
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